Agregue a sus manos la cantidad suficiente como para formar una buena espuma (3 cc +), frote sus manos en forma vigorosa y enjuague, sus manos quedarán limpias, suaves y con un agradable aroma. Cuando recargue los dispensadores de jabón, se recomienda desmontarlos y lavarlos prolijamente para evitar la contaminación.